LA IMPORTANCIA DEL CAMINO OBLICUO

NO BORRAR!!!!

El árbol de la vidaHoldegard Von Bingen (1098/1179)

Imaginemos ahora una corte donde los consejeros se hayan temblando bajo los gritos de algún iracundo soberano, incapaces de abrir la boca y señalar cuál es el problema, porque éste se halla en el mismo monarca-tirano. Se comprende que en ocasiones la sugerencia, el rodeo oblicuo, la ficción o el recurso a las metáforas y los cuentos, hayan podido constituir vías a través de las cuales se haya intentado que el otro se apercibiera por sí solo de alguna circunstancia espinosa sin necesidad de tener que señalársela directamente, opción que podría ser contraproducente. A este mismo respecto, se adivinará la dificultad que puede entrañar la esperanza de conseguir que la jerarquía de una poderosa organización se reconozca en cuentos, representaciones u obras de títeres, aunque en ocasiones, cuando la intención era solo la de entretener, ello podía ocurrir, inesperada e involuntariamente, para desgracia del pobre cómico, bufón o feriante de turno.

Manfred y Kets De Vries han apuntado la importante relación simbiótica que puede llegar a establecerse entre el payaso y el líder. Resulta comprensible que cuando nadie se atreve a comunicarse francamente con la cúpula de la jerarquía ni se encuentran las condiciones de seguridad necesarias para que se de dicha comunicación, las acciones del idiota puedan convertirse en una fuente indirecta de orientación sobre precipicios y riesgos posibles. En ausencia de cualquier otra señal y ante una serie de consejeros enmudecidos e incapaces de señalar en la dirección del peligro, el idiota podría llegar a cumplir una función de influencia indirecta sobre la administración: por ejemplo, representando mímicamente los posibles desastres a los que el monarca (o el jefe) podría llegar a enfrentarse. El hecho de que se adelantase haciendo preguntas imbéciles o de que se comportase estúpidamente, podía llevar al monarca a descartar cursos de acción que un momento antes se disponía a transitar. Algo parecido puede ocurrirnos a todos nosotros en multitud de ocasiones, basta pensar lo difícil que es comunicar algunas cosas cuando se halla de por medio la amistad.

La cualidad tortuosa de estas mediaciones indirectas podría ilustrar la naturaleza impredecible de la comunicación humana así como la dificultad para que ésta tenga lugar de manera franca y directa. Y sin embargo, visto desde otro punto de vista, todo ello podría sugerir que existen situaciones especiales o rodeos capaces de ayudar a que la inteligencia se abra, sin desencadenar un repliegue defensivo de nefastas consecuencias.

Algunos contextos pueden ayudar a caer en la cuenta de ciertas realidades acompañándonos como elementos favorables a la hora de afrontar los cambios a los que todos los seres vivos estamos abocados.

Cabe preguntarse hasta qué punto pueden ayudar esas mediaciones más o menos indirectas, por ejemplo a través de las narraciones, y las historias que nos contamos, o los juegos, pues estos llevan a otro plano las relaciones sociales ofreciendo contextos facilitadores para un intercambio que habitualmente se ve entorpecido o dificultado por rutinas, impedimentos, barreras y tabúes. Los ritos podrían ser considerados un clase especial de juegos, aunque en éstos últimos no obstante, se articula un fuerte sentido de comunidad que los separan tajantemente de lo lúdico revistiéndolos de la importancia de lo sagrado. Tradicionalmente el canon de estas ceremonias se presenta a los participantes y al mismo oficiante como una ceremonia invariable y eterna, no inventada por los humanos, sin embargo lo cierto es que en las culturas orales, antes de la invención de la escritura la liturgia era capaz de ir mutando en respuesta a las transformaciones sociales en lapsos de tiempo difíciles de percibir por los individuos, ya que el espacio de la conciencia, a falta del registro escrito, se extiende en las sociedades orales, como mucho, a unas seis generaciones. Todo ello cambió con la introducción del alfabeto pues textos como la Biblia, la Torá o el Corán no son solo aparentemente invariables: lo son realmente, lo que puede revertir -tal como señala el antropólogo Roy A. Rappaport- en un probable conservadurismo político y social, o en la emergencia de un fundamentalismo basado en la interpretación literal de los textos sagrados.

A este respecto pueden resultar fascinantes las posibilidades de un proyecto que se proponga entrecruzar la exploración poética y el potencial de la ritualidad en nuevas direcciones creativas. La audacia permite acariciar la idea de que quizá lo más moderno sea a la vez el regreso a lo primigenio: un tiempo donde todo se hallaba por imaginar y donde los participantes eran a la vez creadores de los ritos que celebraban.

Óscar Tejero

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Cecilia Blanco Muñiz
Cecilia Blanco Muñiz
Trabajadora social, socióloga, profesora, escritora, creadora de ideas, materializadora de sueños, madre, cantarina, dibujante… Actualmente está centrada en el proyecto www.ritosdepaso.com desde donde se propone ayudar a comunicar y expresar aquello que se necesite. Dicho proyecto está centrado en ritos de transformación (ya sean vinculados a la vida o a la muerte) y en momentos singurales de la vivencia humana en sociedad, tales como inauguraciones, presentaciones… Se trata de expresar la emoción y las ilusiones que permiten junto con el trabajo disciplinado y la responsabilidad, que se materialice aquello que deseamos compartir con la comunidad.
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